lunes, 1 de agosto de 2011

Autumn is coming

La composición más melancólica jamás.

8

viernes, 1 de julio de 2011

Nostalgia

Creo que en mi difuso soñar de hoy te vi, o tal vez era alguien semejante a ti.
Las notas de esa canción, esa canción que solía inflamante mover esas sensaciones que los mortales llamamos emociones, hoy me parecieron tan carentes de contenido, tan faltas de significado, tan poco emotivas. Sin embargo, después de redundar en dicha melódica composición, friamente descubrí que mis ojos las lagrimas no pudieron contener. Y nuevamente todo recuperó su sentido emotivo. Redescubrí lo mismo que he estado, durante largos días, durante casi interminables noches, conociendo. En mi pensamiento reinventé las mismas ideas que, con miedo a ser redundante, no he tratado, a propósito, de borrar. Recordé lo bien que suena en mis oidos la vaga imaginación del mar frente a lo que presumiblemente sería, difícil de omitirse, mi máximo en la vida tal cómo alguna, no se si afortunada o desafortunada, ocasión, lo di a conocer por medio de tan común y relativamente inovador vehículo.

Tan sólo hay una palabra, una palabra que por definición; -identifica a un ser animado- pero trae muchos recuerdos. Tan sólo es, de nuevo, -una denominación distintiva de una persona- pero provoca muchas olas. Y sinceramente y a final de cuentas; si me preguntaran como suenan para mi las notas desde aquel nombre, que arbitrariamente he utilizado para referirme a un suceso cronológico (Aunque cabe aclarar que el simple uso de dicha palabra es redundante ya que en sí, el vocablo -suceso- denota cronología y no obstante hago uso de él para dar mayor significado a lo que, para algunos, sin sentido escribo.), tal vez podría comenzar con interminables explicaciones que tal vez ni yo mismo logre entender y probablemente yo mismo termine por censurar. Es así que prefieriría entonces limitarme a contestar (aunque apenas acabo de descubrir la resspuesta) que aquel nombre trae consigo a mi entendimiento una vibración acústica traducida invariablemente por todas las funciones que, en mi ignorancia, sólo puedo decir de ellas; se encargan de traducir ese tipo de cosas, como: nostalgia.

martes, 28 de junio de 2011

Sólo en tu cruz

Hay algo que puede, infalible, darme gozo. Existe algo que, invariable, trae verdad porque eso mismo es verdad. No es una de muchas falsas verdades, es la única verdad.
Si la culpa del pecado me destruye, si la fuerza de la tentación es cruel y parece inabatible, sólo en tu cruz hay descanso, sólo en tu cruz.
Sólo en tu cruz, amado Señor, hay gracia y paz. Es la muestra más grande de infinito amor.
Mi carne astuta me quiere engañar, el pecado me hace cruenta lucha librar. Parece, a veces, que, impotente no podré triunfar. Mas sólo en tu cruz mi carne muerta está.
Sólo en tu cruz hay misericordia, sólo en ella encuentro reposo a mi terrible depresión. Regreso a ella buscando perdón. Regreso a ella y encuentro salvación. La sangre de tu cruz me da reconciliación con, misericordioso, Dios. Por eso sólo en tu cruz siempre, Jesús, me gloriaré. Porque sólo en ella hallé perdón.
Dios en ella su gracia demostró y al más grande de todos los pecadores, al más incapaz de todos los muertos, al más débil de todos los hombres, y al más impío de todos los necios, por su infinita misericordia, le plació salvar.

Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.
Gálatas 6:14

Pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y a este crucificado.
1 Corintios 2:2

martes, 31 de mayo de 2011

Amigo

Habías de decirme algo una vez. Habías de ayudarme sonriente a encontrar una de, anheladas, mil respuestas. Habíamos de hablar cosas eternas. Un recuerdo que, perene, me mantiene, a veces, despierto.
No existe tu presencia más, ni tu voz se podrá volver a escuchar, en este finito sistema.
Creo que otra vez te veré. No será con los mismos ojos que ahora, constantemente, divisan imperfección y vanidad. Te miraré con unos nuevos. No sé si será entonces como solía ser, pero no tengo miedo. Porque tal vez será aún mejor. No tengo miedo porque tu esperanza fue la misma que, vehementemente, hoy guardo y miro en tus recuerdos. No tengo miedo.

lunes, 30 de mayo de 2011

De una canción

Si el silencio fuera más profundo creo que podría tocar el fondo de aquel umbral. No hay muchas palabras pero hay un sin fin de cosas que expresar. Hay demasiados pensamientos por retratar.
Muchos días estan entre nosotros. Las noches son más bellas porque se puede contemplar el infinito que, tal vez sin planearlo, trae a la mente recuerdos o simplemente vagas razones que algún día, sin saberlo, tendrán valor. Muchos puentes y horas. El olor de la obscuridad es, probablemente, interminable.
Tal vez tú tengas razón. Sin embargo, ¿Qué importa que apariencia tengo? ¿A quién le podrá acaso resultar, en lo más mínimo, intersante o imprescindible?
Pero, entonces ¿Quién soy yo para opinar de forma homóloga sobre tí?
El quid del asunto no es siquiera ese.
Causas para salir y caminar aquellos días, no existen suficientes. Motivos para cruzar los puentes y pasar esas horas hay un millón. Sueños, muchos más.

jueves, 19 de mayo de 2011

Confesiones de un marciano adolecente.

Creo que mejor regreso a mi lugar. Parece que no encajo muy bien aquí. Cuando debo de estar callado, hay mil ideas que articulo sin clemencia a mis interlocutores. Cuando se supone que hable, no me quedo callado, pero finjo emitir palabras y sonidos que, combinados, tengan un poco de sentido y puedan librar mi perseguida e inadaptada alma de aquella terrible petición a pesar de que para mi no tengan el más mínimo significado.
Peor aún, debo permanecer en casa cada que, por sobra de oxígeno, mis músculos faciales junto con mi esofago se tensan de tan deliberdada forma que no puedo parar de reir inapropiadamente, a veces. Toda esta sociedad me consume con su endémica ficticia e hipócrita seriedad. Y para sumar una pena a mi desdichada exstencia en este terrible lugar. Cuando se supone que debo reir, el sonido tan terriblemente agudo de las personas riendo me ocasiona un dolor insoportable en todo mi cuerpo, especialmente en las piernas lo cual me obliga a tomar una posición más cómoda, que algunos considerarían falta de respeto, y no permite que ría junto con mis aompañantes tratando de encajar en el patrón social, pretendiendo ser afectado por lo que ellos llaman: presión social.
No pienso permanecer un día más aquí. Me largo

jueves, 14 de abril de 2011

Trata

¿Cómo escribir el título cuando aún no tiene contenido?
No siempre es tan simple ver en la obscuridad de la noche.
Aunque en ocaciones ni en plena aurora puedo descifrar el espectro de color que esta frente a mi.
Hago mi mayor esfuerzo.